México

Escapadas en Ciudad de México

Ciudad de México es totalmente impresionante. Es gigantesca, llena de vida, de ruidos, olores, color…es México en estado puro. En ella puedes disfrutar visitando museos, monumentos, barrios… degustando su gastronomía… Pero hoy os voy a dar un par de consejillos para rellenar algún día que os quede libre cuando estéis por allí. Todo a una distancia prudencial y que os permitirá disfrutar de cierta tranquilidad, huyendo de la vorágine de la ciudad.

TEOTIHUACAN

Teotihuacan, “La Ciudad de los dioses”, es una interesante escapada para hacer a poco mas de 1h ½  del centro. Un día para disfrutar al aire libre y con pocas prisas. Para empaparte de la antigua historia mexicana y sumergirte en un mundo de leyendas y mucha realidad.

Lo más fácil para ir es tomar el metro  hasta la estación de autobuses del Norte. Mucho más rápido que un taxi. Los atascos que te puedes encontrar son horrorosos. Ciudad de México tiene el peor tráfico de Norteamérica. Y no es que lo diga yo ¡eh!.

Como consejos os recomiendo ir muy discretos de vestimenta y como no, llevar efectivo para los billetes que tendrás que comprar durante el día. Además, existe un vagón en el que sólo está permitida la entrada a mujeres, en el iréis más tranquilas si viajáis sólo chicas.

En la estación Norte no os será difícil encontrar donde comprar los billetes para el autobús a Teotihuacan. En la taquilla aseguraros que pedís el ticket ida y vuelta para las pirámides. Es la parada anterior al pueblo. Al final os costará entre 10-15 € al cambio ida y vuelta.

El viaje dura cerca de 1h30 aprox. Podéis aprovechar a dormitar, los autobuses no están muy mal que digamos o, disfrutar de las curiosas vistas de lo que os ireis encontrando.

La parada es la anterior al pueblo. Para ir tranquilos comentarle al conductor dónde vais y así os avisará. Eso si no lo hace cualquier mexicano del autobús. Son super amables.

Al llegar no vais a tener ningún problema en encontrar la entrada del recinto donde están las pirámides. Está muy visible.

El horario actual es de 9:00 a 15:00, aunque os recomiendo echar un vistazo al siguiente link ya que con el tema covid se actualiza todo constantemente.

En nuestro caso, madrugamos un poquito para aprovechar el día y que no hiciera demasiado calor y si fuese fin de semana no encontrar mucho turista. Así que provistos de gorras, ropa cómoda y agua nos dispusimos a disfrutar de aquello.

Teotihuacan fue declarado Patrimonio de la UNESCO en 1987. En sus alrededores se encuentran las famosas pirámides del Sol Y la Luna.

La Pirámide del Sol es la edificación más grande de Teotihuacan y el monumento más emblemático de la cultura Mesoamericana. Se encuentra entre la Pirámide de la Luna y la antigua ciudad de Teotihuacan. Un pueblo contemporáneo al periodo clásico Maya y anterior a la civilización Tolteca.

La construcción de la pirámide data entre el 1-150d.C., cuando Teotihuacan comenzó a desarrollarse como una de las primeras ciudades de Mesoamérica. Tiene una altura de 63,4m y en la cúspide había un templo y una estatua de grandes proporciones. Hoy sólo queda una plataforma bastante bastante bastante irregular desde donde hay unas vistas espectaculares.

La subida, sin ser excesivamente dura, si es un poco farragosa por la diferencia de tamaño de los escalones y la inclinación de éstos en ciertos momentos. Así que…os vuelvo a insistir en llevar ropa cómoda, discreta y protección solar.

Para los más perezosos os animará saber que hay cuerdas que te ayudan en la escalada hacia el “Sol”.

En un principio la escalinata contaba con 260 escalones (actualmente 238) que correspondían a 52 peldaños por cada sol o era y, al encontrarnos en el quinto sol, da como resultado la enorme cantidad de escalones.

Según antiguas creencias populares se dice que estando en la cúspide, en el centro, sí pides un deseo, éste se terminará cumpliendo. También cuentan que es un lugar apropiado para recibir “energía cósmica”. Y la realidad es que creas lo que quieras…pero el ambiente que se siente allí es especial. Supongo que el peso de su historia ha quedado plasmado de alguna manera. Tenéis que vivirlo.

Cuando estuvimos en la cúspide aprovechamos a charlar con uno de los policias que guardan la zona y nos contó “historias” de lo más curiosas y  salvajes de sus antepasados. Fue un momento único. El pueblo mexicano es maravilloso y muy dispuesto a pasar un buen rato charlando. Eso si, por favor, ir con el respeto que se merecen al hablar de su historia y de su vida. En el caso de lo españoles no fueron todo bondades lo que dejamos por allí y puede haber gente que lo tenga grabado en la memoria de sus ancestros.

Tras descender de la Pirámide del Sol nos dirigimos hacia la de la Luna. En el paseo encontrarás muchos vendedores de artesanía mexicana. cuanto mas te alejes de la pirámide tendras mejores precios. Aunque, después de mucho viajar, os aconsejo que no os quebreis demasiado la cabeza. Compra lo que realmente te guste, te llene y que no sea un “paqueco” (¿para que c.. he comprado esto?) y paga lo que sientas que es un precio justo. Te aseguro que no vas a ser el más listo de los turistas y si lo que quieres es un recuerdo de un viaje especial, hazlo bonito, hazlo con ilusión.

En el pueblo, fuera del recinto, también hay varias tiendas donde comprar.

La pirámide de la Luna nos la encontramos tras atravesar la Calzada de los Muertos.

Es más pequeña que su vecina la del Sol. Os costará bastante menos llegar a la cima. Pero para mi, en particular, sus vistas son incluso mejores que la otra. No dejéis de tomaros tiempo para hacer muchas fotos.

Esta pirámide también tenía un templo en su parte superior dedicado a la Luna.

Un apunte sin que se me olvide, hay empresas que hacen la visita a las pirámides en globo. Las vistas como es de suponer son espectaculares aunque no para todos los bolsillos. Por mi parte os recomiendo que primero lo viváis a pie.

Cuando acabamos saciados de ruinas, piedras y sol tocó una de las mejores partes del viaje. Disfrutar de la gastronomía local. Con lo que después de asegurarnos de dónde salía de vuelta el autobús nos refrescamos con unas buenas Micheladas y acompañamos con unos tacos de lo que había ese día.

No es difícil encontrar sitios para comer o picar por allí aunque sea pequeño. En Mexico comes bien en cualquier sitio por normalito que sea. Yo para grandes lujos os recomendaría volver hacia el centro de CDMX.

El regreso al hotel…igualito pero a la inversa. 

XOCHIMILCO

Muy cerquita del meollo de Ciudad de México están los famosos canales de Xochimilco. Son los últimos restos del sistema de transporte que crearon los aztecas. Actualmente unas coloridas góndolas o, mejor dicho, trajineras llevan a los visitantes a dar paseos junto a vendedores de comida y bebida, artesanía y mariachis que amenizan la atmósfera de una manera muy festiva.

En el trayecto también se puede visitar la escalofriante Isla de las Muñecas. 

En nuestro caso partimos del barrio de Polanco. Allí tomamos un uber hasta Xochimilco que nos costó 11€ al cambio. Fueron unos 30km de distancia y afortunadamente no encontramos mucho atasco. 

En Xochimilco hay tres embarcaderos donde “rentar tu trajinera”. Y no es difícil encontrarlos porque todo el mundo te llama para que vayas al suyo. Decide al que quieres ir. No hay diferencia de precios entre ellos. Nosotros acabamos en el de Nativitas. Se le ve por el arco que le preside.

Una vez en el embarcadero pregunta precios para hacerte a la idea de por dónde se andan  y a partir de ahí toca un regateo en toda regla. Puede ser un poco violento porque te hablan por todos sitios intentando que vayas a su trajinera. Por su puesto te saldrá más caro que a los locales, pero es lo que toca. Y bueno, cuantos más seáis el gasto será menor si lo repartis.

Esta escapada la hicimos en el 2019 y aunque sigue funcionando con las restricciones del covid, no puedo asegurar en que medida hayan podido cambiar los precios. Nosotros íbamos tres y pagamos 20€ cada uno al cambio, el trayecto corto de dos horas.

El día fue relajante, divertido y entrañable. Nos llevaron de paseito disfrutando de la buena temperatura y parando para aprovisionar de modelos fresquitas (cerveza típica mexicana). Las cerves nos costaron 2€ cada una. Nada barato para ser Mexico pero merecía la pena. ¡Fuimos más a gusto que en brazos!.

En el trayecto entre los canales pasamos por la isla de las muñecas. La cual no estimamos necesario dedicarle mucho tiempo. Pero aunque no bajamos y sólo hicimos fotos desde la trajinera, si nos gustó la leyenda que hay sobre esta macabra y cuanto menos curiosa isla.

La leyenda de esta isla cuenta como una joven se ahogó enredada en los lirios y su cuerpo fue hallado en la orilla de las chinampas de Don Julian. Don Julian empezó a experimentar situaciones inexplicables por lo que, aterrorizado, colocó muñecas desmembradas que encontraba en la basura con la idea de que estas ahuyentaron el alma de la joven.

Tiempo después, se conocía de la costumbre de Don Julián de colgar a las muñecas de los árboles y  la gente comenzó, movida por la curiosidad a visitarle y regalarle más muñecas. Tantas que aumentó considerablemente la colección. La isla ha significado un amuleto para más de una persona, ya que las muñecas además de ser utilizadas como repelente a los malos espíritus son, también consideradas una mejora a los cultivos.

Al acabar el paseo, lo que se espera es que des las gracias y una propina al “gondolero” a discreción de cada uno.

A la vuelta hacia el hotel volvimos a llamar un uber y paramos a comer en Coyoacán.

COYOACAN

El barrio de Coyoacán es una de las zonas más populares de México. Un  barrio bohemio de calles adoquinadas y arquitectura colonial. Con aires intelectuales y hippies en el que artistas y amantes del arte visitan el museo de Frida Kahlo, el museo Casa de León Trotsky, galerías de arte… mercados artesanos. Todo alejado del bullicio de la ciudad.

Esta vez, no nos acercamos a ningún museo pero, de otras veces, os recomiendo acercaros al museo de Frida Kahlo. Ir temprano ya que suele estar bastante lleno.

Después de un paseito nos dimos un buen banquete a la mexicana. Al ladito de la plaza principal hay una taquería espectacular. Salimos rodando y felices. Y para bajar todo aquello nos acercamos al Mercado Artesanal. Todo está cerquita así que no hay pérdida.

La vuelta…uber o paseito al metro.

Y hasta aquí os cuento por ahora. Tengo más cosillas para hacer en CDMX pero lo dejo para el proximo post. 

Nuri.

4 comentarios en “Escapadas en Ciudad de México”

  1. Me ha gustado mucho el post. Soy un completo “ateo” en lo referente a México y me he hecho una idea gracias a este post. Me han gustado mucho las referencias históricas y las fotos son espectaculares.

    Muchas gracias Nuria!!!

    Le gusta a 1 persona

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